Aprender en movimiento
Desde pequeña el deporte ha sido mi refugio y hoy, después de más de siete años practicando mi deporte (telas aéreas) donde he sido profesora de las niñas y niños más pequeños y más de cinco años saliendo a correr de vez en cuando, puedo afirmar que el deporte me ha salvado mentalmente, por eso creo en el deporte como herramienta didáctica, capaz de educar, sanar...
Cuando pensamos en deporte, lo primero que se piensa es sobre el movimiento, salud y competición. Sin embargo, el deporte es mucho más que eso. Practicarlo no solo desarrolla la fuerza, resistencia o coordinación, también enseña a cooperar, esforzarse y tomar decisiones.
Se puede trabajar la empatía y el respeto o aprender a gestionar emociones, como la frustración, esos días en los que nada sale bien, las fuerzas fallan o la mente se llena de dudas. La frustración deportiva es algo natural, lo importante no es evitarla, sino saber gestionarla.
Cuando enseñaba a mis alumnos de telas aéreas, veía como cada juego o reto físico se convertía en una pequeña lección de vida, aprendían a trabajar juntas, a ayudarse, animarse y a superar el miedo.
La didáctica del deporte consiste en usarlo como medio para aprender. En mi práctica, adaptar cada actividad al ritmo y necesidades de los niños ha sido fundamental. A veces un simple juego o ejercicio puede enseñar más sobre la confianza y esfuerzo que algo teórico.
Lo que me ha enseñado personalmente;
- En las telas aéreas aprendí la paciencia, la superación, el esfuerzo, equilibrio y que la frustración es algo normal.
- Al salir a correr he encontrado calma, claridad y fuerza mental.
- Como monitora deportiva he entendido que cada cuerpo aprende a su manera y ritmo. Gestionar la atención a la diversidad en el deporte significa adaptar la práctica deportiva para que todas las personas, con sus distintas capacidades, ritmos, intereses, edades, contextos... puedan participar, progresar y disfrutar.
Creo firmemente que cuando el deporte se convierte en una fuente de bienestar y equilibrio, se transforma en una forma de sanar, pudiendo ser cada clase práctica una lección de vida.
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Antes de nada, me gusta como expresas tu experiencia, se nota mucho como te ha afectado. Luego, una pregunta, ¿crees que el deporte se pueda emplear en todos los ámbitos de la enseñanza? Por ejemplo en una clase de inglés o de matemáticas. ¿Crees que podrías hacerlo? Y sobre todo, ¿vendría bien a los niños?
ResponderEliminarYo creo que podría ser muy interesante experimentarlo, sobre todo con una pasión como esta.
Muchas gracias por tu comentario! Respecto a tu pregunta, sí, creo que el deporte puede emplearse en casi todos los ámbitos de la enseñanza, incluso en asignaturas como inglés o matemáticas. Por ejemplo, en inglés se pueden trabajar vocabulario o situaciones comunicativas a través de juegos y actividades físicas y en matemáticas se pueden aplicar conceptos como contar, las medidas, el tiempo o la resolución de problemas usando dinámicas deportivas.
EliminarPersonalmente, creo que sí podría llevarse a cabo, siempre adaptando las actividades a la edad y necesidades del alumnado. Pienso que sería muy beneficioso para los niños, ya que aprenderían de una forma más activa y motivadora.
Parece un deporte precioso y sanador. He podido experimentar desde el punto de vista de otro deporte como te puede fortalecer el ejercicio, así que esta entrada me parece bastante importante y significativa.
ResponderEliminarMe gusta como relacionas el deporte con las emociones o la salud mental, ya que he tenido tambien una muy buena experiencia con el deporte. Es interesante que cuentes desde tu experiencia personal la influencia del deporte en los niños
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