¡Una experiencia que deja huella!

¡Hola!

Hoy quiero compartir una situación de aprendizaje con vosotros que realizó un colegio de Torrejón de Ardoz (privado) en donde participé como monitora.

Se trata de una actividad pensada para Educación Primaria, concretamente se realizó para 2º, aunque anteriormente ya la habíamos puesto en práctica con cursos mayores, siempre adaptándola a sus necesidades según la edad. Principalmente eligieron este curso porque consideraron que a esa edad, los niños y niñas disfrutan de los retos y las dinámicas de equipo, ya que son elementos que no solo les motivan, sino que además fomentan la cooperación, la creatividad y las ganas de aprender de una forma más activa y divertida, siempre abiertos a la curiosidad y experimentación.

Fue una experiencia única para ellos; ¿Cómo pueden las personas ciegas disfrutar de la montaña? 

Por ello, la técnica didáctica que se ha utilizado es el ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos) porque permite crear un entorno de aprendizaje en el que los alumnos se sienten los protagonistas y aprenden mientras se divierten, practicando el trabajo cooperativo (actividades en parejas o grupos).

Fueron una serie de actividades realizadas en "El Pardo" (Madrid):

1) Guiar y dejarse guiar (a partir de la confianza): los alumnos se colocaron por parejas y repartimos unos antifaces, uno de de ellos llevaba los ojos tapados para simular la pérdida de la visión y el compañero debía actuar como guía. 

2) Pasadizo sensorial: los alumnos con antifaces en orden debían seguir una cuerda realizando un recorrido y avanzando a lo largo del camino, donde nosotros nos encargábamos de añadir pequeñas sorpresas sensoriales; tocarles suavemente con ramas, rozarles con hojas... Y ellos a parte de completar el recorrido debían escuchar los sonidos del entorno, sentir el suelo bajo los pies...

3) Uso de la barra direccional: es una herramienta que utilizan algunas personas con discapacidad visual en rutas de montaña. Con ella aprendieron a "tantear" el terreno, detectar desniveles, coordinar el movimiento del cuerpo... Aprendiendo que la barra direccional proporciona seguridad y autonomía y así pueden ir y disfrutar las personas ciegas de la montaña...

En esta propuesta se han trabajo varias competencias clave muy importantes. Por un lado, la competencia personal, social y de "aprender a aprender", fundamental para aprender a convivir, comprendiendo la diversidad. La competencia en comunicación lingüística, al explicar cómo se han orientado sin ver, dar instrucciones claras a sus compañeros... La de STEM (matemática, científica y tecnológica), al utilizar la orientación espacial (izquierda, derecha...), así como la comprensión del espacio natural. Y, por último, la competencia de conciencia y expresión cultural, invitando a los niños y niñas a conectar con diferentes formas de ver y entender el mundo.

Es una experiencia que deja huella. Todas estas actividades les enseñaron a los niños que las personas sin visión también pueden caminar, explorar y disfrutar, dando paso a la accesibilidad.

¡Incluso los profesores quisieron participar! 

 PD: La IA me ha ayudado a redactar la actividad de manera más clara, a titular y mejorar las distintas fases realizadas, a determinar las competencias clave trabajadas, a detectar la técnica didáctica utilizada... Así como crear un título más adecuado para la entrada.

Incluyo el enlace a un Canva que realicé para la presentación en clase. 

Una experiencia que deja huella... 


 

 

 

 

 

 

 


 

Comentarios

  1. Me ha parecido una entrada super original e interesante! Es una actividad que combina muchas competencias de la LOMLOE y, a la vez, incluye una dinámica muy diferente e innovadora.

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